Orio

MOLA MOLA

¡EN ORIO SOMOS CUADRUPLEMENTE FELICES!

Mar, montaña, gastronomía y un pueblo de pescadores de ensueño… Lo tenemos todo. Es verdad, ¡cuesta creer! Pero no mentimos.

NUESTRO PUEBLO DE PESCADORES MOLA

En Orio siempre hemos estado muy vinculados al mar. O pescábamos o construíamos barcos. También plantábamos alguna cosilla, es cierto, pero el mar era lo nuestro. Poco a poco se fue formando un pueblito mágico alrededor del puerto. Un pueblito que creció por donde pudo: hacia arriba, sobre la roca, entre el monte… ¡Un pueblito casi laberíntico!

Hoy,  nuestro “Goiko Kale”, que data ya del S. XII, parte de la Iglesia de San Nicolás y sube hasta la Ermita de San Martín por calles empinadas, estrechas y ¡sorprendentes!

A nuestras calles llegan diariamente desde hace siglos los peregrinos que se dirigen a Santiago. Pero, no son los únicos.

Ahora ya todo el mundo sabe que Orio mola. Todo el mundo sabe que, en las calles empedradas de Orio, entre sus muchas casuchas de colores vivos, se respira muy buen rollo.

LA MONTAÑA MOLA

Por lo increíblemente bonito y porque está a un paso. Literalmente. Sales de casa y tienes el Parque de Pagoeta allí mismo, como quien dice.

¿Qué tiene de especial? Pues que el Parque Natural de Pagoeta es un verdadero oasis de tranquilidad. ¡Es tan verde, tan frondoso y hay tantas hayas y tantos robles que vas a creer estar en pleno cuento de hadas! ¡Aquí sí que te vas a olvidar del caos diario! Si te va el senderismo, ¡prepárate a ser sorprendido! ¿Eso es un alimoche? ¿Un lirón gris? ¿Un halcón? ¡Un caballo salvaje!  ¡Vas a estar así durante toda tu ruta!

Además, encontrarás una vieja herrería, un magnífico caserío del siglo XV e incluso ¡monumentos megalíticos! Todo eso, a pocos minutos de Orio.

Y LA PLAYA... ¡NO VEAS LO QUE MOLA LA PLAYA!

Las playas siempre molan, es cierto. Pero la nuestra, mola aún más. ¡En realidad tenemos dos!

Antilla, la playa principal, y Oribazar, algo más pequeña: En ambas encontrarás paseos, parques infantiles, bares, restaurantes, chiringuitos, y muy buena energía.

Aquí no sabemos lo que son las aglomeraciones: Incluso en verano vas a encontrar sitio para tumbarte en la playa tranquilamente. Bueno, excepto cuando llegan las regatas. ¡Que no te hemos hablado de las regatas todavía!

Resulta que nuestros antepasados movían las grandes barcazas con las que pescaban ballenas con sus propios brazos. Sí, como lo oyes. ¿Qué pasó? Pues que los oriotarras nos convertimos en un pueblo con unas extremidades superiores muy potentes.

Y ahora, nadie puede con nosotros en las regatas traineras: hemos ganado la prestigiosa Bandera de la Concha de San Sebastián 31 veces. Y contando.

Y LA GASTRONOMíA, ¡PARA QUÉ HABLAR DE LA GASTRONOMíA!

La fórmula no falla. Tienes buen marisco. Tienes buena tierra. Y tienes buena gente que disfruta cocinando y compartiendo, y vas a tener una gastronomía espectacular.

Esa es la fórmula Orio. Y esa es la fórmula Mola Mola. Gastronomía playera sin complicaciones, pero con mucho amor.

Si te hacemos una hamburguesa, no te hacemos una hamburguesa cualquiera: le ponemos tanto amor oriotarra que se convierte en la mejor hamburguesa del mundo. Así, sin más.

Si te hacemos una pizza, te hacemos una cucada que sería la envidia de cualquier experto italiano. No porque seamos mejores en Orio. Porque somos cuádruplemente felices. Y eso, se nota.

¡ESTAMOS A TAN SOLO 16 KM DE DONOSTIA!

¡Y NO TENEMOS PROBLEMAS DE PARKING!